Las Raíces Del Método Feldenkrais En Las Artes Marciales


Por Raffaele Rambaldi, 28 de Febrero de 2011
Traducción por @CandiaRaquel 

A menudo Moshe Feldenkrais ha sido considerado como un renacentista de nuestros días debido a los diversos ámbitos de su desarrollo personal y su vasto rango de intereses. Físico, ingeniero, primer cinta negra de Judo en Europa, Moshe Feldenkrais siguió un fascinante camino de descubrimiento personal del cual derivó la búsqueda de medios para recuperar el uso de sus rodillas gravemente dañadas y dio paso al desarrollo de un brillante método de aprendizaje y auto desarrollo por medio del movimiento con innumerables posibilidades y aplicaciones.

Para verdaderamente entrar en el Método Feldenkrais, es esencial sintonizarse con los procesos de pensamiento de su fundador y la evolución de sus ideas, con su maravillosa habilidad de transferir ideas abstractas al nivel de acciones concretas y experiencia personal.


Moshe Feldenkrais practicando Judo

Y para hacer esto, hemos tenido el privilegio de contar con la presencia del Shihan Moti Nativ en Italia, un experto con reconocimiento internacional en Artes Marciales y brillante exponente del Método Feldenkrais. Moti dirigirá en Italia, el seminario “Warrior´s Awareness: the Synergy of Martial Arts and the Feldenkrais Method”. Por más de dos días Moti nos llevará a encontrar las profundas raíces que tiene el Método Feldenkrais en las Artes Marciales, reconstruyendo en retrospectiva la ruta que Moshe Feldenkrais siguió desde su aprendizaje de Artes Marciales para defenderse en peleas callejeras que lo llevara a convertirse en un Maestro de Artes Marciales, hasta el momento en que desarrollara el brillante Método que lleva su nombre. Esta ha sido en verdad una oportunidad excepcional para cualquiera que desea profundizar en su experiencia del Método Feldenkrais, Artes Marciales y mejorar su movimiento en general por medio del trabajo de la consciencia a través del movimiento.

Pero cuál es la historia de Moshe Feldenkrais en las Artes Marciales




Shihan Moti Nativ

Como he dicho, fue el primer cinta negra en Judo de Europa. Sin embargo el camino de Moshe Feldenkrais por las Artes Marciales comenzó mucho antes, con su participación en las Fuerzas de Defensa Judías (1920-1930). De hecho, cuando llegó a Palestina bajo el protectorado Británico, tiempo antes de que Israel existiera como un estado independiente, el joven Feldenkrais entró en contacto con la Haganah, una organización secreta cuyo primordial objetivo era la protección de los establecimientos Judíos. En esos tiempos, las escaramuzas entre Judíos y Árabes eran muy frecuentes y los Ingleses tenían éxitos limitados al intentar prevenirlos. Éste fue el motivo para darles a los miembros de la organización entrenamiento en defensa personal y Ju-Jitsu.

Sin embargo los resultados para nada fueron buenos; resultó que durante los enfrentamientos tuvieron más suerte los que huyeron que los que se quedaron a pelear con su Jiu-Jitsu ya que a menudo los resultados fueron trágicos. Los pocos meses de lecciones demostraron ser insuficientes y el tipo de entrenamiento propuesto fue inefectivo o incluso contraproducente en situaciones prácticas.

Muchos pensaron que el Ju-Jitsu era una pérdida de tiempo. Moshe Feldenkrais, con su original manera de pensar comprendió que podría haber una mejor manera de entrenar a la gente declarando “haré mi propio Ju-Jitsu”, y así lo hizo. Analizó las técnicas de defensa personal y construyó un método de entrenamiento que resultó ser más eficiente. Observó cuidadosamente la manera en la que las personas normales instintivamente reaccionaban al ataque deliberadamente asustándolas (quizá azotando la puerta) y tomando nota de las posiciones y comportamiento que espontáneamente asumían en la reacción. Y fue desde esta respuesta instintiva, adaptándola o combinándola con técnicas de ataque y defensa usadas en Ju-Jitsu, que creó una acción efectiva o una nueva respuesta defensiva. Los estudiantes fueron entrenados durante tan solo tres meses. Seis meses después, sin entrenamiento extra, el balance mostró que aún eran capaces de defenderse a sí mismos usando su Ju-Jitsu modificado.

Basado en estas experiencias, a la edad de 27 Moshe Feldenkrais escribió su primer libro, Ju-Jitsu and Self-Defense (1931), el primer libro de defensa personal en hebreo. Muchas personas sostienen que el génesis de las artes marciales israelíes (Krav Maga, Kapap, etc) puede rastrearse hasta Moshe Feldenkrais como el precursor en la exploración de los aspectos psicológicos de las situaciones de combate y los principios de aprendizaje, así como fundador de las técnicas instintivas presentes en los métodos enseñados por la Haganah. Al mudarse a Francia en los años 30s, Moshe Feldenkrais fundó el Club de Jiu-Jitsu de Francia.

El libro “Jujitsu and Self-Defense” también fue el catalizador para uno de los momentos más importantes en la vida de Moshe Feldenkrais, el encuentro clave con el profesor Jigoro Kano, el fundador del Judo, en Paris 1933.

Jigoro Kano, quien había ido a Francia para demostrar su Judo, de hecho, tenía el libro de Moshe Feldenkrais en sus manos y quería conocer a su autor, intrigado por las fotografías que mostraban la técnica. Durante la reunión, Moshe Feldenkrais mostró su técnica de defensa original contra el ataque de cuchillo y estaba fascinado por el concepto de Jigoro Kano de “mente sobre cuerpo”, como un medio de auto desarrollo. Jigoro Kano a su vez sorprendido por la vivaz inteligencia de Moshe Feldenkrais, decidió apostarle y confiar en él para desarrollar y difundir su Judo en el Occidente. Y así fue que Moshe Feldenkrais se convirtió en el primer cinta negra de Judo en Europa.

La práctica de Artes Marciales de Moshe puede seguirse de 1920 hasta 1952 - en Israel, Francia e Inglaterra. Enseñó con una nueva dirección en el Club de Jiu-Jitsu francés y voló a Inglaterra cuando los alemanes invadieron París, donde continuó enseñando Judo y defensa personal, ahí publicó sus libros Judo - the Art of Defense and Attack (1941), Practical Unarmed Combat (1942) y Higher Judo (1952). Jigoro Kano y sus alumnos Japoneses apreciaron profundamente su análisis científico del Judo.

Mientras que Moshe pensaba sobre sus técnicas personales de defensa personal y analizaba los principios del Judo, estaba sentando con éxito los fundamentos del Método Feldenkrais.

Moshe pensaba en el Judo (y probablemente de las Artes Marciales en su sentido más amplio) como una meta, la máxima efectividad en tiempo real y la realidad del campo gravitacional con un adversario impredecible. [2]. Sus investigaciones probablemente hubieran continuado en esta dirección si no hubiera tenido una seria lesión en su rodilla.

En su proceso de encontrar una manera de recuperar el uso de sus rodillas dañadas comenzó a hacer una investigación de 360º en el movimiento humano incorporando su conocimiento personal de la física y las Artes Marciales, con disciplinas como anatomía, antropología, bioquímica, teorías del aprendizaje, neurofisiología y psicología. Sus conclusiones no solamente le ayudaron a sobreponerse de la lesión en su rodilla sino que también a mejorar la cualidad general tanto de sí mismo como de sus amigos con quienes había comenzado sus investigaciones.

De esta manera desarrolló un método que ha demostrado por sí mismo su aplicación exitosa no solo en lesiones e incomodidad sino también en el modo general en el que los seres humanos podemos vivir nuestras vidas de manera más plena. Cuando las funciones del cuerpo están integradas, muchos de los dolores o incomodidades desaparecen o al menos nuestra capacidad de curarlas aumenta. Es un enfoque que involucra la relación entre mente y cuerpo y que tiene que ver más con trabajar en la cualidad compleja del movimiento que en intentar tratar un problema localizado de manera aislada. Todo esto va más allá de tratar problemas o dolores, tiene que ver con aprender a usar el cuerpo de uno mismo de una mejor y más eficiente manera. Es por ello que es tan difundido entre atletas, bailarines, artistas y practicantes de artes marciales en general.

Mejorar la cualidad del movimiento siguiendo los métodos más naturales de aprendizaje de nuestro sistema nervioso son elementos claves del trabajo con el Método Feldenkrais que tiene resultados formidables como crear fuerza, velocidad y poder sin esfuerzo, por medio de un tipo de entrenamiento altamente desarrollado.

Por ejemplo, si miramos a un gran maestro de Artes Marciales, un bailarín o un atleta, lo primero que observaremos inmediatamente es que cada uno de sus movimientos está realizado con precisión, facilidad, ligereza y gracia, a pesar de ser al mismo tiempo fuertes e incisivos. Muchos estudiantes no son capaces de hacer esto y casi todos hacen uso del esfuerzo. Al ver a un experto, de hecho, tratan de imitar sus movimientos, pero imitar el movimiento externo no necesariamente desarrolla la habilidad. El Método Feldenkrais trabaja con la esencia del movimiento. Por medio de la exploración y la atención en la manera en la que nos movemos y actuamos, podemos distinguir y filtrar lo que es bueno para nosotros, de lo que no es. Así mismo podemos mejorar cualquier técnica o movimiento en el que estemos interesados, aprendiendo a una velocidad y facilidad formidable, realizando cambios estables, duraderos y significativos en nuestras vidas tanto en el corto como en el largo plazo.

Moshe Feldenkrais llamó a este tipo de experiencia corporal Consciencia a través el Movimiento (ATM) el cual es un concepto clave en el Método Feldenkrais.

En una entrevista transmitida por la televisión israelí [3] Moti Nativ dice acerca de su tema:  “El Método Feldenkrais tiene que ver con lo que llamamos Consciencia a través del Movimiento, cuyos aspectos más relevantes están basados en cultivar nuestra habilidad para actualizar y renovar hábitos motores que nos sitúen en la condición de ser capaces de “aprender a aprender” a lo largo de la vida. La palabra clave es “Consciencia” y tiene que ver con cada acción que realizamos, como la manera en la que nos ponemos de pie y nos sentamos, así como la manera en la que estamos sentados. De hecho aunque estemos sentados debemos estar conscientes”.



Un curso impartido por Moti Nativ

Escuchando las palabras de Moti Nativ recordé una entrevista con Moshe Feldenkais en los 70s que vi durante los años de mi entrenamiento como maestro [4]. Moshe y el joven entrevistador estaban sentados frente a frente, pero en posiciones totalmente diferentes. El entrevistador percibió esta diferencia; de hecho, mientras que su postura era encorvada y colapsada, Moshe Feldenkrais estaba alineado pero no tieso; sino bien centrado. A pesar de su edad parecía un león. Al ser invitado a comentar sobre esta diferencia, Moshe Feldenkrais dijo algo como “a juzgar por la manera en la que te sientes haz de sufrir de dolor de espalda, de cuello y probablemente de dolor en las rodillas”. El entrevistador palideció, Moshe Feldenkrais evidentemente había descrito su situación con precisión. Pero Moshe Feldenkrais no se detuvo ahí: “¡si un coyote entrara a este cuarto probablemente yo encontraría la manera de escapar mientras que tú, sentado de esa manera, ni siquiera tendrías tiempo de ponerte de pie!” ¡Que maravilla! En pocas palabras hemos mostrado estos dos aspectos espirituales, el del “sanador” y el del “guerrero”. Su criterio acerca de la salud en general coincidía con la meta de las Artes Marciales de estar bien organizado para la acción y la supervivencia, de estar listo para lidiar con cambios imprevistos en un ambiente impredecible. Todo esto es algo que va más allá de la alineación y la funcionalidad biomecánica óptima. Implica un sentido de consciencia , presencia y la habilidad para reaccionar instintivamente. Ser como un tigre que te mira a los ojos, completamente “aquí y ahora”.

Las Artes Marciales, a partir de cierto nivel, se convierten en un programa de entrenamiento para aprender a “sentir” y a actuar. Un guerrero no habla sobre consciencia, la pone en práctica. Y Moshe Feldenkrais llevó todo esto a su sistema que es de hecho un efectivo programa de entrenamiento para aprender a sentir, reconocer posibilidades y opciones, escoger, poner en práctica y comparar lo que mejor funciona para nosotros. “La auto consciencia sana” tal como lo dice Steven Shafarman en el título de su excelente libro [5].

Deseo enfatizar que la presencia, auto consciencia, atención, la habilidad de mantenerse lúcido en condiciones de estrés o emergencia, sentirse seguro en el propio cuerpo, en nuestro propio movimiento, en nuestra habilidad de responder de manera natural a lo que sea que suceda, no es solamente esencial para el practicante de artes marciales o el guerrero, si no que son atributos infinitamente valiosos para cada día y cada situación de nuestras vidas.

Moti Nativ también dice: “Por su aspecto educativo tomamos antiguos métodos de combate que alguna vez fueron usados para la guerra, pero para educar a las personas para ser mejores”.

Ahora, en nuestros tiempos, la meta es desarrollarnos como seres humanos de una manera saludable en cada nivel, tanto espiritual como físicamente. Los dos aspectos van de la mano. Moshe desarrolló sus propio método como un trabajo de aprendizaje y consciencia. Cuando eres consciente puedes aprender algo para toda tu vida y abrirte al cambio al punto de ser capaz de decir: ok, esto ya no es útil para mi, puedo cambiarlo por algo más.

Podemos darnos la oportunidad de continuar moviéndonos de manera natural y correcta aún a la edad de 50, 60, o 70, y ésto no es solo un sueño trillado.

Ruthy Alon, mi maestra de Método Feldenkrais y Bones For Life, tiene 81 años de edad y se mueve de una manera sorprendente, de hecho parece mejorar con cada día que pasa. Conocer personas como ella pone a prueba muchas ideas acerca de envejecer.



Ruthy Alon

La inmensa fortuna de tener a una maestra como Ruthy Alon durante tantos años, es invaluable. Ruthy Alon es una gran maestra por que incorpora todo lo que enseña en su vida y en su práctica. Así mismo ella es una mina de información e historias de primera mano acerca de Moshe Feldenkrais y el desarrollo del Método.

Acerca de este tema recuerdo como en una tarde, en el segundo año de mi entrenamiento como maestro de Feldenkrais, Ruthy Alon nos platicó acerca de una de sus experiencias en los años 70s cuando se quedó en Hawaii durante cinco semanas para enseñar Feldenkrais. En la isla había un Dojo reconocido donde se practicaba Aikido al que iba todas las mañanas a practicar. Un día quiso enseñarle al maestro lo que hacemos en Feldenkrais, se estiró en el piso y comenzó a hacer los movimiento de una ATM. Pero para su gran sorpresa el maestro le dijo a ella “¡No, no, no! ¡No tienes energía! ¡No tienes ki! ¡Tu maestro si tiene ki!” [6].

En esos tiempos Ruthy Alon no tenía mucho más de cuarenta años y era ya una de las más avanzadas maestras de Feldenkrais, al frente de la exploración de los más complejos matices y aplicaciones del movimiento. Estas palabras la llevaron durante años a continuar su investigación acerca de la sutil actitud interna que quizá tiene que ver con lo que los Japoneses llaman “ki” y que ciertamente tiene que ver en la creación de su Método Bones For Life, el programa de reorganización postural y fortalecimiento de los huesos por medio del movimiento basado en las estrategias de aprendizaje desarrolladas por Moshe Feldenkrais. Hoy por hoy, Ruthy Alon luce mucho más fuerte, más centrada y con más poder que en el pasado, a pesar que han pasado cuarenta años desde el encuentro con ese maestro de Aikido. Si examináramos cuidadosamente el programa de Bones for Life, nos daríamos cuenta que va más allá de fortalecer huesos. De hecho, visto desde otra perspectiva, este beneficio resulta ser un inusual efecto a consecuencia de una meta más ambiciosa...

El maestro de Aikido había observado con claridad: Moshe Feldenkrais tenía “ki”, esa misteriosa palabra que nos fascina o desconcierta a los Occidentales pero que es tan familiar en la cultura del lejano Oriente. De hecho Moshe Feldenkrais, con su profunda experiencia en artes marciales orientales y sus lecciones con grandes maestros Japoneses, conoció y aplicó en la enseñanza y práctica del Judo, los conceptos y principios del “ki” y de la respiración seika-tanden. Sin embargo esos conceptos tan presentes en la cultura de Japón y China, fueron difíciles de transferir con éxito al Occidente. Por ello Moshe Feldenkrais decidió llevar estas ideas en forma de movimiento, al nivel de músculos y nervios, cambios y mejoras en la organización neuromuscular. Puede ser que esta manera de decirlo no le acomode a personas apasionadas de cosas misteriosas como el “ki” y el “chi”. Sin embargo tuvo resultados - ¡y vaya que los tuvo!, fue de esta manera, antes de dedicarse por completo a investigar y desarrollar su método, que entrenó a varios estudiantes (algunos de ellos bastante viejos) quienes eventualmente se posicionaron entre los mejores del mundo, todos ellos a su vez “tenían ki”. Incidentalmente, Jigoro Kano y Koizumi (autor del prólogo del libro de Moshe Feldenkrais Higher Judo) siempre estuvieron de acuerdo con Moshe Feldenkrais en su decisión de formular conceptos cuyo sentido es más accesible a la comprensión de las personas que crecieron imbuidas en la cultura occidental.

El espíritu marcial de Moshe Feldenkrais están profundamente incorporado en este sistema. Y significativamente presente en el estudio que hizo acerca de “la estructura interna de las Artes Marciales”, este tipo de organización interna que permite a los maestros viejos, aún de muy avanzada edad, subyugar a estudiantes más jóvenes y físicamente mucho más fuertes que ellos. Por este motivo y muchos más, el redescubrimiento de las raíces del Método Feldenkrais en las Artes Marciales es extremadamente valioso para todos nosotros, más allá del nivel en el que estemos. Obviamente esto es para lograr aún más beneficios de la práctica del Método Feldenkrais. Así como para cualquier persona que practique Artes Marciales o cualquier otro tipo de actividad basada en el movimiento, desde la danza hasta los deportes, o para quien simplemente desea sentirse saludable y en forma.

La meta primordial de Moshe Feldenkrais tenía que ver con la manera de convertirnos en seres humanos más maduros. Y encontramos en el movimiento, la herramienta ideal para explorar este proceso...


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NOTAS

[1] Para saber más acerca de la historia de Moshe Feldenkrais en las Artes Marciales consulta:

  • Moshe Feldenkrais, Hadaka - Jime - Practical Unarmed Combat, foreword by Moti Nativ, Genesis Publishing (USA), 2009
  • Moshe Feldenkrais, The extraordinary story of how Moshe Feldenkrais came to study Judo- Interview with Dennis Leri, in Embodied wisdom - the collected papers of Moshe Feldenkrais edited by Elizabeth Beringer, North Atlantic Books and Somatics Resourses (USA), 2010
  • Moshe Feldenkrais, Higher Judo, Somatic Resourses (USA), 2010
  • Moti Nativ, Martial Arts - Roots of the Feldenkrais Method - Improve Survival Abilities http://www.bujinkan-israel.co.il/46250/Improve-Survival-Abilities--Introduction

[2] Lee la entrevista con Ruthy Alon

http://progettofeldenkrais.wordpress.com/2011/01/09/un-incontro-con-ruthy-alon/

[3] Mira en YouTube la entrevista con Moti Nativ

http://www.youtube.com/watch?v=qai7sdixZJA

[4] Moshe Feldenkrais, Medicine Man: interview with Moshe Feldenkrais, available through Feldenkrais Resources.

[5] Steven Shafarman, Awarness heals: the Feldenkrais Method for Dynamic Health; published in Italy as Conoscersi è guarire - le 6 lezione pratiche del Metodo Feldenkrais, Astrolabio-Ubaldini, 1997

[6] Ruthy Alon, Feldenkrais Method Training, Forence 2, second year, 18 Julio 1998.


*Biól. Candia Raquel Garibay Camarena es bailarina y bióloga, como faculty enseña el Entrenamiento para Instructor de Pilates en su estudio Inspirah Pilates el cual es un Licenced Training Host Site de Balanced Body. inspirahpilates@gmail.com www.inspirahpilates.com













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